Saltear al contenido principal

I-E pide al alcalde de Tudela que cumpla su primera promesa tras las elecciones del 26-M: una auditoría para evaluar el ayuntamiento

El principal grupo de la oposición en la capital ribera reivindica las inversiones que ha dejado planteadas en el consistorio frente al vacío que encontró en el año 2015

Fachada del Ayuntamiento de Tudela

Fachada del Ayuntamiento de Tudela

Izquierda-Ezkerra, el principal grupo municipal de oposición frente al gobierno de Navarra Suma, ha pedido esta mañana al nuevo alcalde que cumpla la primera medida que anunció en prensa nada más ganar las elecciones del pasado 26 de mayo: una auditoría del Ayuntamiento de Tudela. “Hace unas semanas explicamos ante los periodistas cómo dejábamos las cuentas del consistorio, con 10 millones de euros en inversiones y 6,5 millones de euros de financiación ajena, pero las recientes declaraciones en prensa del señor Toquero nos llevan a pedirle que cumpla su palabra y presente ante el próximo pleno del Ayuntamiento de Tudela una auditoría completa sobre el estado de la casa”, ha dicho este lunes Eneko Larrarte, líder de I-E.

En declaraciones al Diario de Navarra sobre el estado del consistorio, el alcalde de la capital ribera ha afirmado este fin de semana que “la situación económica es buena”, pero que no se la ha encontrado “tan bien” como esperaba, debido a que hay “muchísimo dinero comprometido”. “Es la forma que tenemos de entender la política en Izquierda-Ezkerra”, ha explicado Larrarte. “Nuestro gobierno municipal ha dejado lanzados un sinfín de proyectos para la ciudad, sin importar el color de la administración que ganara las elecciones. ¿Cuál es el modelo de la derecha? Quizá el que nos encontramos en 2015: menos de 500.000 euros de inversiones en presupuesto y ningún proyecto de futuro. Nosotras y nosotros no somos así”.

En su entrevista de ayer, Alejandro Toquero responde a decenas de preguntas con titubeos e imprecisiones. “Las certezas de la campaña han dejado paso a las dudas y a las improvisaciones. Si el alcalde no conocía la situación de las nuevas piscinas y campos de fútbol, por ejemplo, quizá es porque no dedicó más de 10 minutos a reunirse conmigo durante la etapa de transición. A pesar de ello se facilitó la incorporación de un representante del nuevo gobierno a las reuniones del proyecto días antes de la toma de posesión. Y lo mismo podríamos decir de los demás proyectos. Los nuevos concejales y concejalas han declinado la oferta de colaboración del equipo saliente, han despedido a buena parte del personal de confianza sin realizar un traspaso de poderes ordenado. Navarra Suma ha querido hacer borrón y cuenta nueva. Volver a 2015 como si estos cuatro años de avance y progreso para la ciudad no hubieran existido”.